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Flujo Embarazo: Primeras Semanas - Síntomas y Consejos

Este artículo fue publicado por el autor Editores el 09/02/2025 y actualizado el 09/02/2025. Esta en la categoria Artículos.

El flujo de embarazo, también conocido como descarga vaginal, es una secreción normal producida por las glándulas presentes en el cuello uterino y en la vagina. Durante el embarazo, el flujo cambia de apariencia y consistencia como resultado de las fluctuaciones hormonales y de los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo de la mujer.

En las primeras semanas de embarazo, el flujo vaginal puede ser uno de los primeros síntomas que experimente una mujer. A continuación, te contamos cuáles son los cambios que puedes observar y cuáles son los cuidados que debes tener en cuenta.

Tipos de flujo en el embarazo y sus síntomas

Durante el embarazo, el flujo vaginal puede presentar diferentes características en función de la semana en la que te encuentres. Los tipos más comunes de flujo y sus síntomas son:

  1. Flujo lechoso: Es uno de los primeros tipos de flujo que se presentan en el embarazo y puede aparecer desde la cuarta semana de gestación. Su color es blanquecino y presenta una consistencia más espesa de lo habitual. Puede deberse a la acción de las hormonas y a la producción de glóbulos blancos que protegen al feto.
  2. Flujo acuoso: Se manifiesta a partir de la séptima semana de embarazo y se caracteriza por su aspecto líquido y transparente. Se produce como resultado de la mayor irrigación sanguínea en la zona vaginal y del aumento de la producción de moco cervical.
  3. Flujo marrón: Aparece cuando se produce la implantación del óvulo en el útero y puede confundirse con el periodo menstrual. Su coloración se debe a la presencia de pequeñas cantidades de sangre mezcladas con el flujo. No es motivo de alarma siempre y cuando no vaya acompañado de dolor o molestias.

Es importante que tengas en cuenta que el flujo de embarazo es variable y puede cambiar de apariencia a lo largo de la gestación. Sin embargo, si experimentas un flujo con un olor desagradable, con un color amarillo verdoso o con picazón y ardor en la zona vaginal, debes acudir a tu médico, ya que podría tratarse de una infección.

¿Cómo cuidar el flujo vaginal durante el embarazo?

Para cuidar el flujo vaginal durante el embarazo, te recomendamos seguir los siguientes consejos:

Preguntas frecuentes sobre el flujo de embarazo

¿Es normal tener flujo en el embarazo?

Sí, es normal tener flujo en el embarazo. El flujo cambia de apariencia y consistencia como resultado de las fluctuaciones hormonales y de los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo de la mujer. Sin embargo, si experimentas un flujo con un olor desagradable, con un color amarillo verdoso o con picazón y ardor en la zona vaginal, debes acudir a tu médico.

¿Por qué tengo flujo blanco en el embarazo?

El flujo blanco en el embarazo es uno de los primeros tipos de flujo que se presentan y puede aparecer desde la cuarta semana de gestación. Su color es blanquecino y presenta una consistencia más espesa de lo habitual. Puede deberse a la acción de las hormonas y a la producción de glóbulos blancos que protegen al feto.

¿Por qué tengo flujo acuoso en el embarazo?

El flujo acuoso en el embarazo se manifiesta a partir de la séptima semana de gestación y se caracteriza por su aspecto líquido y transparente. Se produce como resultado de la mayor irrigación sanguínea en la zona vaginal y del aumento de la producción de moco cervical.

¿Por qué tengo flujo marrón en el embarazo?

El flujo marrón en el embarazo aparece cuando se produce la implantación del óvulo en el útero y puede confundirse con el periodo menstrual. Su coloración se debe a la presencia de pequeñas cantidades de sangre mezcladas con el flujo. No es motivo de alarma siempre y cuando no vaya acompañado de dolor o molestias.

¿Qué hago si tengo flujo con olor desagradable en el embarazo?

Si experimentas un flujo con un olor desagradable, con un color amarillo verdoso o con picazón y ardor en la zona vaginal, debes acudir a tu médico, ya que podría tratarse de una infección.

Referencias


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