L Editores

Publicado en
Actualizado el

13-8: La tensión continua. Cómo manejarla.


En el mundo de la electricidad y la electrónica, la tensión continua (también conocida como DC, por sus siglas en inglés) es una forma de corriente eléctrica que fluye en una sola dirección y mantiene una magnitud constante. A diferencia de la tensión alterna (AC), la tensión continua no cambia de dirección periódicamente, lo que la hace ideal para ciertas aplicaciones, como la alimentación de dispositivos electrónicos.

Sin embargo, manejar la tensión continua no siempre es fácil, especialmente si no se cuenta con el conocimiento y la experiencia adecuados. Por ello, en este artículo abordaremos los conceptos básicos sobre la tensión continua, sus tipos y cómo manejarla de manera segura y eficiente.

Tipos de tensión continua

Existen diferentes tipos de tensión continua, dependiendo de su origen y características. Algunos de los más comunes son:

  • Tensión continua constante: Es la forma más simple de tensión continua, ya que su magnitud y dirección se mantienen constantes en el tiempo. Se produce en baterías recargables o en la salida de un regulador de tensión.
  • Tensión pulsante: Es una forma de tensión continua que cambia periódicamente su magnitud, pero mantiene una dirección constante. Se produce en fuentes de alimentación con transformador y rectificador.
  • Tensión variable: Es una forma de tensión continua que cambia tanto su magnitud como su dirección en el tiempo. Se produce en generadores de corriente continua o en sistemas de control de motores.

Cómo manejar la tensión continua

Manejar la tensión continua requiere de ciertos cuidados y precauciones, especialmente si se trata de altas tensiones. A continuación, presentamos algunos consejos sobre cómo manejarla de manera segura y eficiente:

  1. Medir la tensión: Antes de conectar cualquier dispositivo a una fuente de tensión continua, es importante medir la tensión para asegurarse de que esté dentro de los límites especificados por el fabricante. Se recomienda utilizar un multímetro digital de alta precisión.
  2. Utilizar componentes adecuados: Es fundamental utilizar componentes eléctricos y electrónicos diseñados para trabajar con tensión continua. Algunos ejemplos son los diodos, transistores y circuitos integrados específicos para DC.
  3. Evitar sobrecargas: La sobrecarga puede ocurrir cuando se conecta un dispositivo que demanda una corriente mayor a la que la fuente de tensión continua puede entregar. Esto puede provocar un calentamiento excesivo y un daño en los componentes.
  4. Proteger contra cortocircuitos: Un cortocircuito se produce cuando dos puntos de un circuito están conectados directamente, sin resistencia alguna. Esto puede causar un sobrecalentamiento y un daño en los componentes, así como un riesgo de incendio. Por ello, se recomienda utilizar fusibles o interruptores automáticos para proteger contra cortocircuitos.
  5. Aislar los circuitos: Es importante aislar los circuitos de tensión continua de las personas y los demás elementos del entorno. Se recomienda utilizar cubiertas de plástico o goma para proteger contra descargas eléctricas.
  6. Desconectar la fuente de tensión: Antes de realizar cualquier trabaj

Autor: L Editores

Lo L Editores es un espacio creado con pasión para compartir contenido original, útil e inspirador. Aquí encontrarás información actualizada, consejos prácticos y recursos pensados para mejorar tu día a día. Nuestro objetivo es brindarte una experiencia enriquecedora, con artículos cuidadosamente elaborados y una navegación sencilla y agradable.